marzo 12, 2012


There are times to cultivate and create, when you nurture your world and give birth to new ideas and ventures. There are times of flourishing and abundance, when life feels in full bloom, energized and expanding. And there are times of fruition, when things come to an end. They have reached their climax and must be harvested before they begin to fade. And finally of course, there are times that are cold, and cutting and empty, times when the spring of new beginnings seems like a distant dream. Those rhythms in life are natural events. They weave into one another as day follows night, bringing, not messages of hope and fear, but messages of how things are. 

-Chogyam Trungpa

Painting : Susaan Seddon

febrero 28, 2012


seré como el viento
cargado de secretos de árbol
como el viento que anuncia la lluvia esperada
cargada de vida con olor a río.                   

noviembre 10, 2011

"Si l'homme a besoin du
langage, ce n'est pas seulement pour communiquer du sens, c'est en
même temps pour écouter et reconnaître son existence."

"Si el hombre tiene necesitad del
lenguaje, no es sólo para comunicar su sentir, sino también para
escuchar y reconocer su propia existencia. "

-Gao Xingjia

octubre 09, 2011

El cuento de las arenas



Un río desde sus orígenes en lejanas montañas, después de pasar a través de toda clase y trazado de campiñas, al final alcanzó las arenas del desierto. Del mismo modo que había sorteado todos los otros obstáculos, el río trató de atravesar este último, pero se dio cuenta de que sus aguas desaparecían en las arenas tan pronto llegaban a éstas.

Estaba convencido, no obstante, de que su destino era cruzar este desierto, y sin embargo, no había manera. Entonces una recóndita voz, que venía del desierto mismo, le susurró:

-el viento cruza el desierto, y así puede hacerlo el río.

El río objetó que se estaba estrellando contra las arenas y solamente conseguía ser absorbido, que el viento podía volar y esa era la razón por la cual podía cruzar el desierto.

-Arrojándote con violencia como lo vienes haciendo, no lograrás cruzarlo. Desaparecerás, o te convertirás en un pantano. Debes permitir que el viento te lleve hasta tu destino.

-Pero, ¿cómo podría esto suceder?

-Consintiendo ser absorbido por el viento.

Esta idea no era aceptable para el río. Después de todo, él nunca había sido absorbido antes. No quería perder su individualidad.

-Y una vez perdida ésta, ¿como puede uno saber si podrá recuperarla alguna vez?

-El viento -dijeron las arenas- cumple esta función. Eleva el agua, la transporta sobre el desierto y luego la deja caer. Cayendo como lluvia, el agua nuevamente se vuelve río.

-¿Como puede uno saber que esto es verdad?

-Así es, y si tú no lo crees, no te volverás más que un pantano, y aún esto tomaría muchos, pero muchos años; y un pantano ciertamente no es un río."

-¿Pero no puedo seguir siendo el mismo río que ahora soy?

-Tú no puedes en ningún caso permanecer así -continuó la voz-, tu parte esencial es transportada y forma un río nuevamente. Eres llamado así, aún hoy, porque no sabes qué parte tuya es la esencial.

Cuando oyó esto, ciertos ecos comenzaron a resonar en los pensamientos del río. Vagamente, recordó un estado en el cual él, o una parte de él, ¿cual sería?, había sido transportada en los brazos del viento. También recordó -¿o le pareció?- que eso era lo que debía de hacer, aunque no fuera lo más obvio.

Y el río elevó sus vapores en los acogedores brazos del viento, que fácilmente lo llevó hacia arriba y a lo lejos, dejándolo caer suavemente tan pronto hubieron alcanzado la cima de una montaña, muchas pero muchas millas más lejos. Y porque había tenido sus dudas, el río pudo recordar y registrar más firmemente en su mente, los detalles de la experiencia. Reflexionó: -Sí, ahora conozco mi verdadera identidad.

El río estaba aprendiendo, pero las arenas susurraron:

-Nosotras conocemos, porque vemos suceder esto día tras día, y porque nosotras, las arenas, nos extendemos por todo el camino que va desde las orillas del río hasta la montaña.

Y es por eso se dice que el camino en el cual el Río de la Vida ha de continuar su travesía, está escrito en las Arenas.





-Cuento Sufi